Lentes de contacto en Alcorcón
Lentes de contacto
No basta con saber tu graduación. Hay que ver cómo es tu ojo por dentro.
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Cómo adaptamos tus lentes de contacto en Alcorcón
La graduación es solo el punto de partida
Una lentilla no se elige por la dioptría. Se apoya directamente sobre la córnea y convive con la lágrima durante horas, así que antes de recomendar nada hay que analizar la lágrima y la porción anterior del ojo. De ese análisis depende que el material, la curvatura y el diámetro sean los adecuados para ti.
Ese paso es justamente el que separa una adaptación que funciona de una que acaba abandonada en un cajón. La mayoría de quienes dicen «yo probé y no me acostumbré» no fallaron ellos: les pusieron una lentilla que no era la suya, o no recibieron el acompañamiento necesario durante las primeras semanas.
Contamos con una gran variedad de opciones para adaptarnos a cada caso: blandas convencionales, desechables, tóricas para el astigmatismo, progresivas, semirrígidas permeables al gas, esclerales y lentes de ortoqueratología nocturna. Y no te vas a casa sin saber usarlas: te enseñamos a colocarlas y retirarlas, a limpiarlas y desinfectarlas, y te indicamos cuánto tiempo conviene llevarlas cada día.
Técnicas que empleamos para adaptar tus lentes de contacto en Alcorcón
Tres pruebas antes de decidir nada
La adaptación dura aproximadamente una hora, y ese tiempo se dedica a medir. Estas son las pruebas que realizamos para determinar qué lente encaja realmente con tu ojo.
Topografía corneal
Genera un mapa detallado de la curvatura de tu córnea. Es lo que permite elegir el radio y el diámetro correctos, y resulta imprescindible en astigmatismos elevados y lentes especiales.
Valoración con lámpara de hendidura
Examen del polo anterior del ojo para comprobar el estado de la córnea, la conjuntiva y el borde palpebral antes de colocar ninguna lente.
Tinciones corneales
Permiten valorar cómo responde la superficie ocular a la lente adaptada y detectar cualquier alteración que no sea visible a simple vista.
Por qué acudir a un profesional para tus lentes de contacto en Alcorcón
El seguimiento importa tanto como la adaptación
Una lentilla es un producto sanitario que está en contacto directo con la superficie ocular durante horas. Usarla más tiempo del indicado, alargar el reemplazo o descuidar la limpieza puede derivar en irritaciones, infecciones o problemas corneales que después cuestan bastante más de resolver.
Por eso el trabajo no termina el día de la adaptación. Las revisiones periódicas permiten comprobar cómo responde tu ojo, ajustar el tipo de lente si es necesario y detectar a tiempo cualquier cambio. Estamos a tu disposición para resolver cualquier duda que te surja, también después de la compra.
Preguntas frecuentes sobre las lentes de contacto en Alcorcón
Lo que más nos preguntan
Tengo astigmatismo, ¿puedo llevar lentillas?
Sí. Existen lentes tóricas diseñadas específicamente para compensar el astigmatismo, con un sistema de estabilización que evita que roten sobre el ojo. También hay opciones para presbicia y para casos combinados. La topografía corneal nos dice cuál encaja mejor en tu caso.
Probé hace años y no me adapté, ¿tiene sentido volver a intentarlo?
En muchos casos sí. Los materiales han cambiado bastante y hoy existen opciones que antes no estaban disponibles, sobre todo para ojos con tendencia a la sequedad. Lo primero es analizar por qué falló entonces.
¿Cuánto cuesta la adaptación?
La adaptación o readaptación tiene un precio de 60 € e incluye todas las pruebas y la sesión completa, de aproximadamente una hora. Las revisiones anuales posteriores son de 30 €. En el caso de las lentes especiales, se elabora un presupuesto personalizado.
¿Puedo dormir con ellas puestas?
Con las lentillas convencionales, no. La excepción son las lentes de ortoqueratología, diseñadas precisamente para usarse de noche y retirarse al levantarse, lo que permite pasar el día sin corrección. Requieren una adaptación y un seguimiento específicos.